pardiez
(selección)
1990 -1993
¡PARDIEZ!
En la producción
de Pardiez he explorado el límite entre el
"azar objetivo" en el sentido en el que
lo definió Bretón en Nadja y el sujeto que
controla. El trabajo, parodiando las reglas de un
juego, se basó en un procedimiento que podría
describirse del siguiente modo:
1-AZAR
A partir de una
serie de fotos de la zona sur de Buenos Aires
(que aquí llamaré fotos originarias), escribí,
por asociación libre, un listado de palabras.
Buscaba hasta encontrar esas palabras en las
noticias peridísticas del día siguiente y en
base a esa información establecía donde ir a
recolectar objetos o tomar intuitivamente ( sin
mirar por el visor ) nuevas fotografías.
Así, las fotos
"originarias" me guiaron a marchas de
julilados( ver pag. ), a galerías de arte, a la
Plaza de Mayo, etc. De esos lugares regresé no
sólo con extrañas imágenes latentes sino con
los más variados objetos: hulla de Río Turbio,
pedacitos de acetato y vidrio, bolitas, etc.
2-CONTROL
Con el producto de
cada uno mis recorridos armé un set en el
estudio en el que esos elementos eran dispuestos
sobre la foto originaria correspondiente
estableciendo así nuevas relaciones de
significado.
Finalmente
fotografiaba el el set por partes, procurando que
el plano de la película estuviera siempre
paralelo a la foto que servía de base y
provocando deliberadamente pequeños quiebres
entre un fragmento y otro. Las imágenes
obtenidas, al ser yuxtapuestas en el orden
adecuado, son, quizá, una representación más
próxima a nuestro modo de percibir el mundo que
la fotografía basada en la perspectiva única.
3- AZAR
Envié el material
a un laboratorio automático de los más rápidos
y económicos. Un laboratorio en el que dos
copias de un mismo negativo nunca resultaban
demasiado parecidas.
Esto acentuaba la
fragmentación de mis imágenes porque a cada
parte, además faltarle o sobrarle, difería de
las que la rodeaban en lo que respecta a color,
saturación y/o contraste.
4-AZAR
Una vez finalizada
la serie, para nombrarla, abrí un diccionario
con los ojos cerrados y señalé una palabra:
pardiez, una interjección originada en la latina
per Deum, ¡POR DIOS!.
La
"elección" me pareció un acierto
porque puede pensarse que Dios ha sido uno de los
modos de superar la imposibilidad de ser lo mismo
y, con ello, todo límite. Y muy especialmente
aquel que establecemos entre el "azar
objetivo" y el sujeto que pretende tener
todo bajo control.
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